JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ
150 AÑOS DE VIDA
21 de mayo de 1856 - 21 de mayo de 2006

Anotaciones para una cronología de su vida y su obra
Alba Cassina de Nogara

GIRA POLITICA
1919

ENERO 3- La Comisión Nacional del Partido Colorado rechaza el Proyecto de Batlle sobre institución de la Agrupación de Gobierno y organización popular del Partido. El Dr. Viera, a quien respondía la mayoría de la Convención, se opuso decididamente a esa moción. "Los hombres de gobierno, decía, no pueden someter su acción constitucional a las indicaciones de las autoridades partidarias".

Aclarando su pensamiento contestó el señor Batlle que no era un plan de sumisión de los gobernantes a las corporaciones partidarias lo que buscaba, sino un medio de prestigiar a la más alta autoridad partidaria, juzgando que había viva conveniencia en que los hombres representativos del partido pudieran ponerse en relación, sin dificultades, con aquellos a quienes el partido había confiado las tareas de Gobierno.

La moción fue rechazada y al salir de la Convención dijo Batlle a los que lo habían acompañado hasta la imprenta de "El Día": "Acabamos de presenciar uno de los últimos estertores del viejo régimen. Esa Convención en que estamos en minoría no es hija de las nuevas instituciones de la República. Viene de la sombra del pasado; no es la obra genuina de nuestro partido; es obra de un gobernante a quien por el vicio de las instituciones era necesario someterse. Estamos allí en minoría. Pero en el pueblo la mayoría es nuestra y esa mayoría tendrá que manifestarse dentro de poco en el seno de esa Convención por los delegados que habrá que designar. Entonces, señores, tendré el honor de presentar a la Convención Nacional nuevamente el proyecto que acaba de ser desechado y lo presentaré con la certidumbre del triunfo".

De la disidencia surge una nueva agrupación colorada cuyo jefe será el Dr. Viera y se denominará Partido Colorado Radical. Nace, por su parte, el Partido Colorado Batllista. El Partido Colorado Radical fundará un diario: "La Defensa", del que serán sus directores César Miranda y Justino Jiménez de Aréchaga.

ENERO 30- Adquisición por parte del Estado del Ferrocarril de La Paloma a Rocha.

FEBRERO 3- Se prepara un homenaje al Presidente Viera. Batlle, sin dejar de destacar con espíritu justiciero las tendencias liberales del Dr. Viera y su actitud en la sanción y promulgación de la ley de 8 horas, escribe sus motivos: "No estoy de acuerdo con otros procedimientos administrativos. Esto determina mi actitud prescindente del acto que va a realizarse. (En 1927, Batlle dirá ante la Convención: "Si me separé del Dr. Viera fue porque no podía aceptar su conducta administrativa y los grandes fraudes electora les de entonces".)

FEBRERO 11- Ley que establece las pensiones a la vejez. Se establece y fija la forma en que se efectuará su servicio. (Se tiene en cuenta la edad, el estado de invalidez o de indigencia, los extranjeros o los ciudadanos legales que tengan por lo menos 15 años de residencia).

FEBRERO 12- Se fija por ley la forma en que se deberá proclamar y elegir miembros del Consejo Nacional de Administración y sus respectivos suplentes correspondientes al período 1919-1925.

FEBRERO 27- Se crea por ley la Caja Nacional de Ahorro Postal.

MARZO 1º- La nueva Constitución contenía una disposición transitoria, según la cual tanto el primer Presidente de la República como los miembros del primer Consejo Nacional de Administración deberían ser elegidos por la Asamblea General, a pluralidad absoluta de sufragios el Presidente, y por lista incompleta y por mayoría los miembros del Consejo.

En esa fecha anotada, realizó la Asamblea General ambas elecciones en el Salón de Actos Públicos de la Universidad, obteniendo el triunfo para Presidente de la República el doctor Baltasar Brum por 81 votos contra 46 del doctor Juan Angel Golfarini, candidato del Partido Nacionalista; y para miembros del Consejo Nacional de Administración los candidatos colorados Dr. Feliciano Viera (que presidiría el Consejo), doctor Ricardo J. Areco, doctor Domingo Arena, doctor Francisco Soca, agrimensor Santiago Rivas y don Pedro Cosio; y los candidatos nacionalistas doctor Alfredo Vásquez Acevedo, doctor Martín C. Martínez y doctor Carlos A. Berro.

MARZO 6- Quedó instalado el Consejo Nacional de Administración presidido por el Dr. Feliciano Viera.

MAYO 2- Apareció "La Defensa", periódico adicto a Viera.

MAYO 4- En el llano, sin cargo alguno de gobierno, Batlle emprende la tarea de organizar el Partido como una fuerza evidente de la democracia. Formados frente a sus ideas están el Partido Colorado Riverista y el Partido Colorado Radical, y próximamente estará la Unión Colorada que operará al margen del partido bajo el liderazgo del Presidente Brum. Batlle se lanza más decidido que nunca a la lucha. Se abren clubs batllistas en todas las secciones de Montevideo. Batlle emprende una gira por el interior del país.

En Porongos, Batlle dice: "Yo vengo aquí a pedir vuestro concurso para continuar realizando los ideales del Partido colorado. ...A la edad a que yo he llegado, ya no se tienen aspiraciones personales. Yo a nada aspiro más que a dedicar lo que aún me queda de vida sin ningún propósito interesado, al progreso y a la felicidad de mi país. Ahora yo cuento con todos vosotros para la obra que es necesario realizar... "

No penséis que lo que ocurrió (la división colorada) es un mal. No penséis que este entusiasmo y este deseo que experimenta cada uno de ejercer su derecho, es un mal...Dentro de las instituciones actuales, con las leyes que van a empezar a regir, la división es un bien. No la división ante el adversario tradicional, pero sí la división entre nosotros, para discutir nuestras ideas, para sostenerlas y para encomendar a los candidatos de nuestra confianza la tarea de realizarlas en las altas esferas del gobierno.

Colorado quiere decir ciudadano o habitante del país que ha heredado las tradiciones de gloria de Rivera, de la Defensa y de Flores, creadas en aras de la libertad. Ser colorado quiere decir odiar la tradición de Rosas y de Oribe. Colorado quiere decir espantarse ante la idea de que tales o parecidas cosas puedan producirse en nuestro país. ...Esto es lo que nos une. Pero voy a deciros ahora lo que nos divide. Lo que nos divide son las ideas que cada cual tiene el derecho de abrigar sobre los problemas que se discuten en el país. Es el pensamiento propio de cada uno que cada uno tiene el derecho de sostener. Dentro del Partido Colorado no hay una sola tendencia, no hay una sola idea. Hay tendencias diversas. Reconozcámoslo porque esa a la verdad.

MAYO 5- Batlle expresa ante las multitudes coloradas de Flores: "Esta asamblea es un anuncio de hechos nuevos que nunca se han producido en la República, es un anuncio de la voluntad del pueblo imponiéndose en todo y por doquiera.

Concurre a hacer más auspiciosa esta asamblea la presencia en ella de señoras y de señoritas, hecho nuevo en los actos partidarios y que anuncia que las luchas no serán ya cruentas, y que tras de ellas no quedará el recuerdo de hechos luctuosos e irreparables sino que esas luchas van a ser de ideas y que de ellas va a resultar el bien de todos: el bien nuestro y el bien de nuestros adversarios.

Esa presencia anuncia también otra cosa: la alianza del esfuerzo de la mujer a nuestro esfuerzo. Anuncia el voto de la mujer en la vida pública, voto que necesariamente dulcificará nuestras costumbres y nos llevará a soluciones menos rudas de lo que lo fueron muchas del pasado.

Yo pediría a las señoras y a las señoritas que empezaran desde ya a prestarnos su concurso, que para la próxima lucha electoral, ya que no les es dado votar todavía, hagan esfuerzos para hacer votar ... El voto secreto va a asegurar la libertad de todos y la representación proporcional va a permitir que cada cual manifieste su pensamiento en el acto del comicio sin causar perjuicio a su partido Y no va a ocurrir lo que ha ocurrido otras veces.

El sistema del lema común existía ya y hemos visto votar a fracciones del Partido Colorado con lemas que no eran el lema del Partido. Pero eso ocurría antes porque existiendo fracciones no podían alcanzar ninguna representación. Ahora toda fracción que tenga alguna importancia, aunque esa importancia no sea muy grande, podrá ir a los comicios con la esperanza de obtener alguna representación en la Asamblea General."

MAYO 6- En Canelones: Yo sé bien que se comete un error al designárseme como Jefe Civil del Partido. El Partido Colorado no tiene jefe alguno: el partido Colorado es jefe de si mismo, se dirige a sí mismo, hace su propia voluntad y tributa sus aplausos a quienes mejor realicen sus aspiraciones....No soy pues un jefe, porque el jefe ordena y lo que ordena el jefe se cumple en silencio, soy simplemente un intérprete de las tendencias de mi partido, de las tendencias de todos los colorados del País..."

MAYO 8- Con respecto a la formación del Partido Colorado Radical, expresaba Viera: "Dicha división tuvo su origen en el proyecto del señor Batlle sobre reuniones de los hombres de gobierno en la Casa del Partido, proyecto cuyo verdadero alcance sigo entendiendo que era el que tales hombres procedieran inspirados o presionados, - esto ocurría fatalmente en la realidad de las cosas- por las autoridades partidarias. Hasta aquí hemos estado de acuerdo con el señor Batlle. Para el futuro no podemos decir lo mismo, porque no sabemos qué quiere Batlle.

Es posible que aceptemos de sus ideas todas aquellas que encuadren dentro del programa colorado. Pero lo que es indudable es que no lo acompañaremos en un avancismo a "outrance". El Partido Colorado no es socialista, ni va al socialismo. A mi juicio, su misión, ahora más que nunca, es conciliar el Capital con el Trabajo, sin hostigar a ninguno de estos dos factores, de cuyo acuerdo depende el bienestar nacional. La organización partidaria ideada por el señor Batlle, ha traído por consecuencia que las reuniones de las autoridades directivas sean asambleas tumultuarias, en las que no hay ni siquiera consideración y respeto para los propios correligionarios. Son asambleas anárquicas, demagógicas, adonde las barras homogéneamente organizadas, hacen presión sobre los delegados, prohibiéndoles, cuantas veces quieran, el uso de la palabra.

No son, por cierto, estas asambleas las que pueden aportar algún contingente a los hombres de gobierno, desde que éstos necesitan un ambiente más sereno para deliberar con acierto. Oigo hablar del programa del señor Batlle en todas las proclamas de sus adeptos. No conozco ese programa y en consecuencia no puedo opinar al respecto, por más que los hechos que suceden ya nos indican alguna tendencia, sobre todo esa organización partidaria que va camino del "soviet".(Del periódico "La Defensa")

Opina el Dr. Rodríguez Fabregat: El Dr. Viera da forma así a sus ideas, muy claras en su oposición al credo batllista, desde que diera su célebre "alto" en materia de legislación social cuando desempeñara la Presidencia de la República.

MAYO 10- Artículo en “El Día” bajo el título “En la vida política – La intervención de la mujer”. “A las damas coloradas de Flores y del Durazno corresponderá el honor de haber dado el primer paso en este camino con su asistencia a las reuniones celebradas en los teatros de una y otra ciudad, habiendo tocado a las de Flores la valerosa e inteligente iniciativa y a las de Durazno el haberla consagrado con una asistencia numerosa. Es indudable que, estando resuelto ya el problema dentro de nuestra colectividad por las disposiciones de la Carta Orgánica que reconocen a la mujer el derecho a desempeñar cargos de confianza en las comisiones partidarias, no dejaremos de ver figurando en esas comisiones a algunas de nuestras más inteligentes correligionarias.”

MAYO 18- Batlle dice en Treinta y Tres: ..."Efectivamente, en las familias, que apenas disponen de los recursos necesarios para la vida, el viejo es una carga. Al viejo no se le puede sostener cuando no puede trabajar, ni hacer ya nada; pero si dispone de una pequeña pensión, ya no es un peso, sino un ser que puede prestar su concurso a la familia, y que no perjudica a nadie, porque él se sostiene. Yo creo que esas pensiones son muy pequeñas y habrá que hacerlas un poco más altas, porque el que ha vivido toda su vida trabajando tiene derecho a no vivir en la miseria en su vejez.

Haríamos muchas otras cosas por el estilo. Pero, con frecuencia, nuestros adversarios rechazan las proposiciones que hacemos nosotros. ...Los pobres paisanos blancos que votan por su partido, votan contra ellos mismos. Recientemente hemos querido establecer el salario mínimo para los peones de estancia y hemos tenido la resistencia de los nacionalistas, y la ley no ha podido pasar, porque los nacionalistas, agregados a los riveristas - que son también bastante conservadores- con algunos vieristas, han cerrado el paso a la ley, y como lo han cerrado a esa ley, la cerrarán a otras".

MAYO 19- Dice Batlle en Zapicán: "Nosotros tenemos una orientación determinada. Vamos por un camino trazado ya. Se sabe bien que nuestra agrupación, que mantiene ideales avanzados, que ha suprimido la pena de muerte, porque la pena de muerte es una iniquidad, pues se aplica generalmente a seres que no han tenido la preparación necesaria para no incurrir en delitos que, muchas veces, por el medio en que se han formado, estaban desde niños destinados a cometer, y a quienes se castiga después con una pena que nadie puede medir porque nadie sabe lo que es la muerte.

Nosotros sostenemos el divorcio; hemos libertado a la mujer de la tiranía del hombre; a la mujer que no quiere permanecer en el matrimonio, a quien hemos dado la libertad de retirarse de él por su voluntad, sin dar más explicación. Y esto lo hemos hecho nosotros, porque sabemos que en el matrimonio se cometen con frecuencia grandes abusos y, por lo general, la víctima de esos abusos es la mujer, que es la parte más débil de la sociedad. ... Por otra parte, ¿qué vale un matrimonio, qué significa una unión en que el amor ha desaparecido? ..."

MAYO 19- En Canelones, dice Batlle: "El gobierno de todos, que nosotros vamos a realizar, es el gobierno de todos ejercido por ellos mismos, mediante representantes que cumplan su voluntad, por cada uno de los elementos que componen el todo haciendo valer cada uno sus opiniones libremente. Y esa es la verdadera democracia, porque todos se equivocan con más dificultad que uno solo. Generalmente la opinión de todos es la opinión verdadera. Por lo menos siempre es la opinión sana; aunque a veces la multitud puede estar equivocada, de su moral nunca puede dudarse, y cuando se ha procedido moralmente la equivocación tiene siempre un remedio y nunca deprime".

MAYO 28- Batlle dice en Minas: ..."La responsabilidad, las tareas están divididas entre todos los miembros del Consejo de Administración y el presidente de la República. No hay un ciudadano que pueda invocar los títulos que invocaba antes el Presidente de la República para ejercer su voluntad. La representación de la nación será en lo sucesivo la representación del pueblo.

...En estos momentos en que se inicia una era nueva, es necesario que cada uno trate de darse cuenta bien de sus responsabilidades y sus deberes. Es necesario que cada uno de los que van a ejercer el voto y los que van a ser por tanto, gobernantes, puesto que van a instituir el gobierno, piensen en la responsabilidad que les corresponde y traten de ejercer bien ese derecho.

...La autonomía departamental va a ser una abundante fuente de progreso porque los habitantes de cada departamento van a saber mejor lo que debe hacerse que los hombres de Montevideo, y van a poner más empeño en realizar las obras necesarias y útiles. Por estas razones debemos preocuparnos de ejercer bien el nuevo derecho, el derecho del voto.

El voto será más eficaz en lo sucesivo, que el fusil. Las luchas cruentas se van. Vienen las luchas pacíficas, luchas que dan siempre el progreso como resultado. Preparaos, habitantes de Minas, para esas luchas en que deberéis hacer la felicidad de la República y vuestra propia felicidad".

JUNIO 4- De esta fecha es el Acta Nº 1 del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado en cuya sesión, entre varios asuntos, se trata de la conveniencia que hay en enviar delegados preparados y hábiles a los departamentos de campaña a fin de dirigir el período de tachas próximo; por moción del Sr. Batlle y Ordóñez se resuelve que todo empleado público que sea designado para cualquier comisión de carácter electoral, pida licencia sin goce de sueldo, debiendo ser éste satisfecho por el Comité; por moción del Sr. Belinzon, que se proceda a redactar un manifiesto al país y a los correligionarios de toda la república explicándole los acontecimientos que dieron lugar a la división colorada y con tal motivo se designa una Comisión Especial con el encargo de redactarlo, compuesta por los Sres. Batlle y Ordóñez, Sosa y Sorín, sin perjuicio de que se integre con otros miembros en caso de necesidad.

JUNIO 5- Artículo de “El Día” : “Sobre un discurso”. Se trata de la opinión del diario nacionalista sobre el discurso de BATLLE en Minas, que tendrá por desenlace el duelo con el Dr. Juan Andrés Ramírez.

JUNIO 8- Se da cuenta en “El Día” del viaje de BATLLE con destino a Maldonado, en compañía de su familia y de varios amigos políticos.

JUNIO 9- El enviado oficial trasmite desde Punta del Este (día 8) que el viaje de BATLLE a las localidades de San Carlos y Maldonado ha constituído una nueva y vibrante ratificación de los altos prestigios de que goza su personalidad en el seno de la masa partidaria....

JUNIO 10- El enviado especial amplía la información con fecha 9. A pesar de las fuertes lluvias continuaron los acontecimientos. “Especialmente invitado por el Sr. Lussich visitó el establecimiento forestal que posee en Punta Ballena”. BATLLE recorrió a caballo el bosque de Lussich.

JUNIO 11- Artículo en “El Día” donde de acuerdo al enviado especial el 10 de junio a la hora 14 y 15, luego de recorrer Punta del Este, regresaron a Montevideo. En los días siguientes “El Día” reproduce los discursos pronunciados en la jira.

En San Carlos, decía Batlle: "Entonces, en el rincón de la familia, yo aprendí a venerar las glorias de la Defensa, las glorias de Rivera y las glorias de los que cayeron en Quinteros. Yo aprendí entonces a sentir y a pensar como pensaban los héroes de aquellas épocas, los hombres abnegados, que luchaban por el bien, sin ajustar nunca su conducta a un interés inconfesable.

Yo, pues, soy un colorado de tradición como vosotros, y además estoy unido al porvenir, como vosotros, por la aspiración de realizar bienes mayores. ..."Hay muchas injusticias en el mundo, hay muchos desamparados, hay muchos infelices, hay mucho infortunio. La obra del Partido Colorado debe ser disminuir esos infortunios y obtener la mayor suma de felicidad para todos. ..."

JUNIO 15- Bajo el título “Embuste”, publica “El Día”: “Según “Diario del Plata”, EL DIA manifestó, cuando el señor Batlle y Ordóñez era presidente, que “para el gobierno, los funcionarios más aptos y más honestos eran los que se declaraban de acuerdo con el gobernante (de acuerdo en cuestiones políticas) y que de éstos exclusivamente habría de servirse aquel para distribuir empleos y llenar ascensos”.

Esto tiene todos los caracteres de un embuste, o de una interpretación violentamente torcida. EL DIA no puede haber dicho lo que “Diario del Plata” le atribuye. Si se da a la frase el sentido de que, para un jefe de oficina, o para un gobernante, el mejor empleado, el más honesto es el que mejor cumple su tarea de acuerdo con el jefe de oficina o con el gobernante, y de que los empleos y los ascensos deben ser para las personas que llenen esta condición, se dice una cosa muy cierta, base de toda buena gestión administrativa.

Pero si se afirma que la frase que hemos transcrito no se refiere a la buena gestión administrativa, sino a la adhesión personal al Presidente de la República, de los empleados, buenos o malos, se enuncia entonces una máxima que ni el señor Batlle y Ordóñez ni EL DIA han podido enunciar jamás. Lo que el señor Batlle y Ordóñez ha proclamado siempre es que los partidos políticos deben gobernar con sus hombres, y que, aún tratándose de puestos puramente administrativos, debían ser preferidos para llenar esos puestos, en igualdad de condiciones, los hombres del partido de gobierno. Bueno sería que “Diario del Plata” dijese de dónde ha sacado la frase que atribuye a EL DIA.

JUNIO 16- La lucha cívica y la prédica periodística habían adquirido singular aspereza. Ese día se realiza un duelo caballeresco a pistola entre Batlle y el Dr. Juan Andrés Ramírez, director de "El Plata".

JUNIO 17- Bajo el título “El duelo de ayer. Batlle y Ordóñez – Ramírez”, se da cuenta que el mismo tuvo lugar en la quinta de Williman en Piedras Blancas, casi al oscurecer. Padrinos del Dr. Juan Andrés Ramírez, Rafael Schiaffino y Alfonso Lamas. De Batlle y Ordóñez, Julio M. Sosa y Francisco Ghigliani. Juan Andrés Ramírez había solicitado del Sr. Batlle y Ordóñez “amplias explicaciones sobre un suelto titulado “Embuste” aparecido en el día de ayer que considero ofensivo para mi o en su defecto una reparación por las armas”.

Los Sres. Ghigliani y Sosa contestan que no dan explicaciones porque previamente debía demostrarse que EL DIA había dicho lo que le atribuye el doctor Ramírez en el suelto de que es contestación el aludido. Los Sres. Lamas y Schiaffino, siendo su representado el ofendido proponen que el lance se realice a pistola. El Director del lance: Sebastián Buquet.

El primer disparo fallaron las pistolas de ambos contendientes. Al segundo disparo el señor Batlle y Ordóñez no hizo fuego declarando luego que había procedido así porque no había podido apuntar a su adversario dentro del término indicado por el director del lance, dada la falta de luz. “Asistieron como médicos, el Dr. Arturo Lussich por el Dr. Ramírez y el Dr. Tomás Barbato por el Señor Batlle y Ordóñez. Se deja constancia de la corrección de ambos duelistas”. (Obsérvese la intensa actividad de BATLLE: en organismos partidarios, en El Día, en su gira por el interior y enfrentándose con adversarios en duelos!!).

JUNIO 18- Dijo Batlle en Paysandú: "Yo me he encontrado muchas veces con hombres de quienes he pensado en mi interior: "Estos valen más que yo". Más de una vez, hablando con obreros, hablando con hombres humildes, de trabajo, sin preparación alguna, yo he podido apreciar en ellos fuerza de voluntad, rectitud, inteligencia, resignación dolorosa pero resistente, aceptación de la vida sin esperanzas, y yo me he dicho frente a más de uno: "Si este hombre hubiera tenido la poca preparación que yo he tenido, si este hombre empleara el lenguaje poco galano, - pero en fin, superior al de la generalidad- que yo empleo, en razón de que mis padres pudieron hacerme ir a la Universidad y recibir estudios que otros no han podido, si ese hombre tuviera la preparación que yo he alcanzado - que confieso no es mucha- este hombre sería superior a mi".

JUNIO 28- El Parlamento aprobó el Tratado de paz entre las potencias aliadas y asociadas, y Alemania, ajustado en Versalles y declaró feriado el 15 de julio del mismo año como homenaje del Uruguay a ese acontecimiento. Poco después se reunían los delegados de todos los países que se habían pronunciado contra los imperios centrales de Europa, y el Uruguay concurría a esa conferencia por intermedio de los doctores Jacobo Varela Acevedo, Juan Carlos Blanco y Juan Antonio Buero. Uno de nuestros delegados recordó en esa oportunidad que la primera fórmula concreta para la constitución de la Liga de las Naciones había sido dada varios años antes por el señor Batlle y Ordóñez en la Conferencia de la Haya.

El doctor Mariano Drago, hijo del ilustre internacionalista argentino doctor Luis M. Drago, publicó en esa oportunidad un artículo en "La Nación" de Buenos Aires, en que decía refiriéndose a la segunda Conferencia de La Haya: "Corresponde por entero al Presidente Wilson la gloria de la magna empresa, pero es de estricta justicia recordar, ya que nadie lo ha hecho, al menos entre nosotros, que las normas consagradas por el pacto de Versailles han sido sustentadas en un momento importante de la historia del mundo por una nación de esta parte del Continente.

Al Uruguay, en efecto, cabe la honra de haber dado el primer paso en favor de la Sociedad de las Naciones, en un voto formulado ante la segunda Conferencia de La Haya, que como se sabe reunió por primera vez a los representantes de todos los países constituídos del orbe. Los sentimientos de justicia y de humanidad que inspiraron el llamamiento del Uruguay a las naciones civilizadas para la constitución del Tribunal Internacional se hallan expresadas con insuperable claridad y elocuencia en el proyecto de declaración presentado a la Conferencia. (Lo transcribe).

Y luego, agregaba el doctor Drago. "Una ligera confrontación del texto transcrito con el pacto suscrito en Versailles, pone de relieve que los principios en que éste se apoya y hasta la manera de realizarlos son exactamente los mismos que sirvieron de base a la declaración preconizada por nuestros vecinos en La Haya. Las declaraciones del señor Batlle y Ordóñez fueron acogidas con general escepticismo en el seno de la Conferencia ....Lo que se consideró quimera en La Haya, ha tenido su plena realización en Versailles, por obra de los acontecimientos que han dado la razón al señor Batlle y Ordóñez, a quien corresponde el honor de la iniciativa de tan noble conquista del progreso humano"

Fue con justo motivo, pues, que al procederse a la organización de la Sociedad de las Naciones, el Uruguay fuera electo por enorme mayoría, miembro del Consejo Directivo y que uno de sus delegados, el doctor Juan Carlos Blanco, recibiera una distinción tan alta como la Vicepresidencia de la Asamblea General.

JUNIO 30- (Batlle continúa su gira). En Salto expresa: "Nuestra agrupación tiene una gran bandera que irá conquistando cada día nuevos adeptos, porque es bandera de amor al hombre, bandera de justicia; porque tiende a hacer la felicidad de los habitantes todos de la República; y nos llevará a preocuparnos, principalmente, de los que más necesitan de nuestro esfuerzo, que son los hombres de trabajo, los hombres que lo hacen casi todo y que al mismo tiempo son los que menos gozan de lo que hacen".

La gira política de Batlle fue interrumpida a principios de julio por la epidemia de gripe que asolaba a la República. Fue reanudada en setiembre del mismo año.

JULIO a SETIEMBRE: (Huelga de estibadores)

AGOSTO- Comicios internos en el Partido Colorado Batllista

SETIEMBRE 1º- Aparece "El Día", edición de la tarde. Luego, a partir del 19 de octubre de 1927 se denominaría "El Ideal". Domingo Arena, gran amigo de Batlle, refiriéndose a la actividad de Batlle en El Ideal. Decía: ..."Se multiplicó (Batlle) derramando parca y sobriamente sus gotas de tinta - así se llamaba la sección- que levantaba roncha a veces y arañaban suavemente siempre; o escribiendo su Revista de la Prensa, que ha hecho escuela, aunque sin alcanzar al Maestro..."

OCTUBRE 6- Se crea por ley la Caja de Jubilaciones de Empleados y obreros de Servicios Públicos.

OCTUBRE 13- Se reglamenta la ley que aprueba la adquisición por el Estado del ferrocarril de La Paloma a Rocha.

OCTUBRE- Tuvo lugar en ese mes el llamado "Asunto de la tercera" que dio lugar a debates parlamentarios, en los que se cuestionaba la conducta del Poder Ejecutivo (Brum) en el nombramiento de funcionarios policiales en Montevideo y en la presión electoral ejercida en esos funcionarios. No obstante, pese a este suceso el mes electoral de Noviembre fue relativamente calmo y en esas elecciones, en las que el Batllismo tuvo una clara mayoría, la Unión Colorada, que respondía al Presidente Brum, no tuvo gran éxito.

En la página 135 de la obra de Eduardo Acevedo, Tomo VI se expresa: “Al aproximarse los comicios generales de noviembre de 1919 la Agrupación Colorada Batllista empezó por publicar su programa de obras durante el período comprendido desde 1903 hasta 1918.

Véase los puntos que abarcaba: Pacificación del país sobre la base del respeto a las instituciones; abolición de la pena de muerte; supresión del régimen de la leva para la remonta del ejército; honradez administrativa y personal; construcción de puentes, carreteras, puertos, ferrocarriles; establecimiento del divorcio; creación de los liceos departamentales; creación de escuelas y aumento de sueldo al magisterio; gratuidad de la enseñanza liceal y universitaria; creación de las Usinas Eléctricas del Estado, del Banco Hipotecario, del Banco de Seguros y de los ferrocarriles y tranvías del Estado; creación de las Escuelas de Agronomía y de Veterinaria y de las Estaciones Agronómicas; organización de la Escuela de Comercio; construcción de los edificios universitarios; creación del Museo Histórico, del Museo de Historia Natural y del Museo de Bellas Artes;

creación de ramblas y paseos públicos; iniciativa de la Liga de las Naciones en La Haya; organización de la educación física y plazas de deportes en todo el país; establecimiento de las pensiones a la vejez; indemnización de los accidentes de trabajo; reglamentación del trabajo de la mujer y de los niños; suspensión del trabajo nocturno; creación de cátedras libres y aumento de sueldo de los profesores; creación de los Institutos de Pesca, de Química Industrial, de Geología y de Perforaciones; suspensión de los descuentos del 10 y el 15% sobre los sueldos de los empleados públicos; creación de la Colonia Educacional de Varones; campaña contra el alcoholismo; supresión de la Presidencia de la República; establecimiento del voto secreto, de la representación proporcional y de la inscripción obligatoria; autonomías departamentales; separación de la Iglesia y el Estado; voto de la mujer y de los extranjeros; seguro popular; legitimación de los hijos naturales; investigación de la paternidad; lucha contra la trata de blancas; establecimiento de la condena condicional; establecimiento del arbitraje amplio y obligatorio en los litigios internacionales; establecimiento de bibliotecas populares; creación de la Escuela de Arte Dramático y de la orquesta nacional; creación de la enseñanza industrial; creación de colonias agrícolas; establecimiento de la prenda agraria, del crédito rural y de la defensa agrícola; creación de la Universidad de Mujeres; protección a la agricultura; leyes de estímulo para el mejoramiento de la ganadería; fundación de hospitales en los departamentos; creación de la maternidad, de la Colonia de Alienados, del Pabellón de Ginecología, del Hospital de Niños, de la Escuela de Enfermeros, de la Colonia de Vacaciones, de las Escuelas al Aire Libre y de los Institutos de sordomudos.

Dos años después resolvió la Convención de la Agrupación Batllista sancionar un doble programa de principios para establecer cuales eran las obras anteriores del partido, que debían ser mantenidas, y, a la vez, concretar las aspiraciones o futuras realizaciones.” (Estimamos de suma importancia realizar esta transcripción por la personalidad que la refrenda. Por nuestra parte, nos referiremos al Programa de Principios en oportunidad de ser aprobado por la Convención Nacional del Partido Colorado, y que fuera difundido por Batlle inaugurando la radiotelefonía, como tendremos oportunidad de mencionarlo, de acuerdo a la cronología.)

En un suplemento especial de “El Día” en huecograbado, publicó el Sr. José L. Gomensoro el siguiente comentario referido a las elecciones de ese año: “Las elecciones generales de noviembre de 1919 tenían para Batlle trascendental, decisiva importancia. Con una sola carta –la del Batllismo- jugaba su capital político contra los nacionalistas y los colorados disidentes, divididos éstos entre radicales, riveristas y unionistas. Ocho días antes del acto electoral, los nacionalistas hicieron una demostración de fuerzas en un mitin cuyas magnas proporciones nadie pudo negar.

Desde la azotea de la Casa del Partido Colorado, en Andes y 18 de Julio, Batlle midió la gran columna nacionalista y comprendió que, para contrarrestar el efecto de aquel despliegue de energías cívicas, era necesario realizar otro mitin que superase a aquél: arriesgar con su sola carta, frente a las de todos, su porvenir político y con él el porvenir de su Partido.

Terminado el desfile nacionalista, Batlle fue a la imprenta, y allí, frente a nosotros, con lápiz, indicando en la carilla - una hoja tomada al azar- el ancho de la publicación –siete columnas -, escribió la siguiente respuesta, cuyo original conservamos como uno de los más valiosos documentos de nuestro archivo histórico:

“¡Colorados!...¡No faltéis el jueves a la cita batllista!...Demostrad que hoy, como siempre, nuestro partido, el partido de Rivera y de la Defensa, es el más popular, tanto en Montevideo como en toda la República...”.

“Ni el Riverismo, ni el Vierismo, ni la Unión Colorada, han sido capaces de recoger el guante que nos ha tirado el tradicional adversario, al pasearse, ostentando sus fuerzas, por las calles de esta ciudad de Joaquín Suárez. ¡No se han atrevido a medirse con él! ¡Somos nosotros los que vamos a medirnos! Sin nosotros nuestro partido estaría sufriendo en estos momentos una gran humillación...”.

“¡Colorados! ¡Concurrid a la cita batllista! ¡Demostrad que la fuerza del Partido Colorado es siempre incontrastable!”

La manifestación colorada sobrepasó grandemente a la nacionalista; y el día de la elección el Batllismo derrotaba a los nacionalistas, riveristas, unionistas y radicales unidos.

Luego de ver desfilar “su columna” y de formar parte de ella, Batlle fue como de costumbre a la imprenta. Cuando la casa de El Día fue quedando sola, uno de los compañeros de redacción le dijo:

- No se equivocó usted, Don Pepe.

Y Batlle, con aquella voz grave que reflejaba su serena voluntad, corrigió:

- No: es el Partido el que no se ha equivocado”.

DICIEMBRE- Proyecto de Batlle de salario mínimo a los peones de estancia presentado a la Comisión Nacional del Partido Colorado. Se acordó fuera presentado al Parlamento en nombre de la bancada batllista. Blancos y riveristas se opusieron. Hubo que transar en 20 pesos (se había propuesto 30 pesos).

El proyecto decía así: Art. 1º- Desde el mes que siga al de la fecha de la promulgación de esta ley, ningún peón de estancia, cuya extensión sea de más de seiscientas hectáreas, tendrá un salario inferior a un peso por día. Los menores de edad de más de diecisiete años no tendrán un salario menor a setenta centésimos, ni de menos de cincuenta los que no hayan llegado aún a los diecisiete años. Art. 2- Los peones de estancia a que se refiere el artículo anterior dispondrán de su entera libertad el día domingo de cada semana, salvo que se les dé un día de libertad en cada período de seis días. El salario se abonará en los días de libertad como en los demás días. Art. 3º- Los estancieros que infrinjan las disposiciones de los artículos anteriores incurrirán en multa igual a diez veces el salario del peón o peones de que se trata, por cada día en que la infracción se haya hecho.

-----

De las publicaciones realizadas en la Cámara de Representantes sobre documentos para el estudio de la vida y obra de Don José Batlle y Ordóñez, después de meditarlo y procurando hacerlo con racionalidad y sin apasionamiento, decidimos publicar en su totalidad el prólogo redactado por Don Renán Rodríguez a las Actas de la Convención del Partido Colorado. Influyó en esta decisión, no sólo el reconocimiento a la ilustre personalidad de Don Renán, fuera de toda discusión, por su profundo conocimiento de la obra de Batlle, sino la importancia que este prólogo tiene para ilustrar a quienes se interesen en llegar a la esencia de los principios que inspiraron a quien impulsó la realización del País Modelo.

Desearíamos también que la lectura se continuara con la de las actas que se publicaron y que corresponden al período: 14 de junio de 1920 hasta el momento en que Batlle desaparece físicamente del escenario de nuestra República.

PROLOGO

“De ninguna otra serie de documentos relacionados con Don José Batlle y Ordóñez, pueden surgir de manera más patente los rasgos de este personaje de la vida nacional, que de las actas de la Convención del Partido Colorado, reunidas en este volumen que publica la Cámara de Representantes.

En el momento de la sesión a la que corresponde la primera acta, Batlle tiene sesenta y cuatro años de edad, sigue su recorrida del país que iniciara el año anterior (1919) y que se viera obligado a suspender por la epidemia de gripe española que entonces azotara al país. Pocos meses atrás, setiembre de 1919 había fundado un nuevo diario, que primero llevaba por título “El Día, edición de la tarde” y que luego tomaría el nombre de “El Ideal”.

En pocos meses había sido actor de cinco lances caballerescos, el último de los cuales tuvo consecuencias trágicas.

Le atribuyó tanta importancia al órgano que adquiría un funcionamiento regular y frecuente, que no faltó a casi ninguna sesión en el período comprendido entre 1920 y su muerte, aunque fuera en pleno invierno y en un local y un lugar de la ciudad expuestos a todas las inclemencias del tiempo.

El Partido Colorado tenía sus asambleas de carácter nacional desde principios del presente siglo, pero su funcionamiento estaba casi limitado a la proclamación de las candidaturas a Presidente de la República.

De conformidad con la Constitución de 1830, este magistrado era elegido por ambas cámaras reunidas en Asamblea General.

Con el acto que motivaba la convocatoria en la oportunidad a que hacemos referencia, culminaba un proceso en cuyo transcurso se habían operado renovaciones de mandatos de senadores y representantes nacionales, en las que había pesado, de manera muy importante, la consideración de la calidad de futuro elector de presidente que ofreciera el candidato, por lo que una vez elegido venía a tener casi la condición de un compromisario.

Hemos hablado en plural de asambleas de carácter nacional, porque si bien la más numerosa y representativa era la llamada Convención, había otra, de menor cantidad de integrantes y al principio de funcionamiento más frecuente, llamada Comisión Nacional.

De esta última emanaba el Comité Ejecutivo Nacional, que era la Mesa de ambas asambleas.

Después de 1913, año en el que hay una revisión de la Carta Orgánica, se hace más regular el funcionamiento de estas asambleas, pero sin alcanzar el grado de asiduidad que cobrarán en 1920, de manera especial la Convención.

La Comisión Nacional, cuyos miembros serán en el período relacionado con estos documentos, dos tercios del total de componentes de la Convención, vio finalmente reducidas sus facultades, pasando a ser órgano elector del Comité Ejecutivo Nacional y de alzada de las decisiones de éste y de las adoptadas por las Comisiones Departamentales. En algunos casos tenía ciertas atribuciones en materia disciplinaria.

Para ubicar debidamente al lector de estos documentos, vamos a relatar las circunstancias de tiempo y lugar, en el momento en que va a cobrar regularidad y frecuencia el funcionamiento de la Convención

Con referencia al primer aspecto digamos:

En 1913, se había producido la escisión anticolegialista y con el transcurrir del tiempo se iría consolidando el sector que se denominaría Partido Colorado Fructuoso Rivera, llamado popularmente “Riverismo” cuya figura más gravitante sería el Dr. Pedro Manini Ríos. No todos los colorados que se manifestaron contrarios al colegiado integraron después este sector.

A partir de esta división, las asambleas nacionales del núcleo del Partido Colorado o sea del colegialismo, tuvieron mayor periodicidad.

En el año 1916, hubo reuniones trascendentes de la Convención. Así el 28 de mayo proclamó la candidatura del Sr. Batlle y Ordóñez para la próxima presidencia y para el caso de que no prosperara la reforma constitucional que se propiciaba.

El día 30 inmediato, escuchó un informe de Batlle y Ordóñez y aprobó el proyecto que sostendrían los convencionales que resultaran electos el 30 de julio siguiente.

Una vez producida esa elección, el 11 de agosto inmediato, se reunió para aceptar la renuncia de Batlle a su candidatura a la Presidencia de la República. En la misma sesión recibió el mensaje del Presidente Viera, con el famoso “Alto” y le otorgó el voto de confianza que reclamaba.

1917 es el año de elaboración de la segunda Constitución que tuvo la República y desde el mes de marzo se llevaron a cabo las gestiones que culminaron con “el pacto de los ocho” y la sanción del proyecto plebiscitado el 25 de noviembre de ese año. Tres días después, Batlle, en una nota publicada en “El Día” da una explicación a sus correligionarios, titulándola: “Mi conducta en la Reforma”.

En marzo de 1918 se registraron intentos de reunificación colorada y hubo una reunión de delegaciones muy numerosas de colegialistas y riveristas (cuarenta y cinco delegados por cada parte); se llevó a cabo en los salones de La Fraternidad y asistieron Batlle y Manini Ríos.

En setiembre de 1918, Batlle proyectó una reforma de la Carta Orgánica, con sus asambleas y comités ejecutivos en todos los planos, el seccional, el departamental y el nacional. Propuso además, un sistema de agrupaciones de gobierno en lo departamental y en lo nacional, con reuniones periódicas de los mandatarios y de los miembros de los respectivos comités ejecutivos, que también las integrarían.

En diciembre de ese año, el Presidente Viera manifestó públicamente su desacuerdo con las reformas proyectadas, expresando: “Los hechos dirán si yo y mis amigos hemos tenido razón para no aceptar ese proyecto descabellado como también las últimas iniciativas del mismo Batlle inspiradas en un espíritu realmente disolvente”.

Por entonces se llevaron a cabo elecciones internas de delegados a la Comisión Departamental de Montevideo y se enfrentaron las listas de los simpatizantes del Presidente Viera, distinguidas con el lema “Clubes seccionales”, con las listas sostenidas por Batlle, que se distinguieron con el lema “Joaquín Suárez”.

Los números de delegados obtenidos por cada parte, resultaron casi iguales, abriéndose una instancia de opciones, pues había muchos candidatos comunes, entre ellos el mismo Batlle. Las incidencias a que dio lugar esta instancia resultan curiosas pero no es la oportunidad de exponerlas, lo mismo que algunos hechos ocurridos en la reunión de esa Comisión Departamental, llevada a cabo en el Teatro Royal a fines de enero de 1919.

En marzo de 1919, la Comisión Nacional, con mayoría vierista, rechazó las reformas a la Carta Orgánica propiciadas por Batlle, que durante el debate recibió las manifestaciones de adhesión de las barras.

Los debates fueron apasionados en grado extremo y la tesis contraria a la reforma, fue sostenida por el Dr. Justino Jiménez de Aréchaga, el segundo de los constitucionalistas que han llevado ese nombre y apellido.

El ambiente de estas reuniones sin duda alguna estaba presente en estas manifestaciones del Dr. Feliciano Viera, en marzo siguiente, cuando había dejado la Presidencia de la República y pasado a presidir el primer Consejo Nacional de Administración: “La organización partidaria ideada por el Sr. Batlle ha traído por consecuencia que las reuniones de las autoridades directivas sean asambleas tumultuarias, en las que no hay ni siquiera consideración y respeto para los pobres correligionarios. Son Asambleas anárquicas, demagógicas, donde las barras homogéneamente organizadas hacen presión sobre los delegados, prohibiéndoles, cuantas veces quieran, el uso de la palabra- No son por cierto estas asambleas las que pueden aportar algún contingente de hombres de gobierno, desde que estos necesitan un ambiente más sereno para deliberar con acierto”.

A esta altura había empezado a regir la nueva Constitución y se registraban acontecimientos de repercusión universal, originados en los fenómenos de postguerra. La crisis económica que vivían los países europeos, repercutió en nuestro país con una caída estrepitosa de los precios de los renglones exportables.

Pero como lo señala Göran Lindahl, “el enfrentamiento promovido entre Batlle y Viera a comienzos de 1919 dominaba el interés político”.

Carlos Manini Ríos recordando la lucha fabulosa de los tiempos heroicos de Grecia manifiesta sobre el mismo tópico: será tremendo el choque y demoledor, entre el centauro y el lapita”.

Después de los debates de marzo era evidente la inminencia de la ruptura.

El 2 de mayo de 1919, apareció un órgano de prensa del sector vierista denominado “La Defensa”. En ese número inicial se publicó un breve manifiesto que suscribieron cuarenta y nueve parlamentarios.

El 7 de mayo, en un reportaje de La Defensa, el Dr. Feliciano Viera manifiesta: “Oigo hablar del programa del Sr. Batlle en todas las proclamas de sus adeptos. No conozco ese programa y en consecuencia no puedo opinar al respecto, por más que los hechos que suceden ya nos indican alguna tendencia, sobre todo esa organización partidaria que va camino del “soviet”.

El 17 de mayo los sectores en pugna acordaron la separación, estableciendo condiciones que llegaron hasta el reparto de los muebles de la Casa del Partido Colorado.

Hace muchos años pudimos leer el ejemplar de esa acta que estaba en la sede partidaria. Ese ejemplar ha desaparecido y tal vez fue a parar a manos de quien no tuvo conciencia de su valor histórico.

En las condiciones acordadas estaba el compromiso de ambos sectores de votar con el lema Partido Colorado. Luego el riverismo sostuvo que esa condición estaba referida, exclusivamente, a la elección inmediata de noviembre de 1919.

Pasó entonces a utilizar el lema Partido Colorado Radical, pero popularmente siguió siendo conocido por vierismo.

En Montevideo, el sector batllista del Partido Colorado emprendió febrilmente la tarea de montar sus organizaciones en todas las zonas del departamento. Las citaciones de sus asambleas ocupaban columnas de “El Día”, que las publicaba bajo el título “Partido Colorado”.

Por su parte Batlle se disponía a recorrer el país.

Entre mayo y junio habló en Flores, Florida, Treinta y Tres, Canelones, Melo, Paysandú y Salto.

Pero no sólo se le oyó en las capitales o poblaciones importantes, sino que a veces dirigió la palabra a pequeños núcleos de pobladores que se juntaron para saludarlo a su paso. Siempre hemos atribuído valor simbólico a la fotografía de su pasaje por Zapicán, en el viaje a Treinta y Tres. Batlle expuso ante un grupo de partidarios desde la plataforma de un vagón ferroviario. Impresionan las expresiones y gestos de admiración y respeto que captó la cámara en una época en la que todavía no se habían alcanzado niveles técnicos considerables en el arte fotográfico. Allí está el líder con el pueblo.

A mediados de año, las giras deben suspenderse por la epidemia de gripe española que azotaba al país.

En noviembre de 1919 se llevaron a cabo las elecciones de representantes nacionales, concejales y asambleas representativas, de conformidad con el régimen de la nueva Constitución.

Resultaron electos 40 diputados colorados batllistas, 7 colorados vieristas, 7 colorados unionistas (sector vinculado al Dr. Brum, que pronto se fusionará con el batllista), 9 colorados riveristas y 1 no vinculado con ninguno de los sectores.

A fines de 1919 y principios de 1920, el debate público se desarrollaba con gran pasión.

Fue el momento de los duelos consecutivos a que hicimos referencia al principio.

Pero en medio de toda aquella agitación, la nota pública predominante seguía siendo la lucha planteada entre batllistas y vieristas.

El desarrollo de esta lucha va a desembocar en esa victoria batllista, que uno de los lúcidos biógrafos de Batlle, el sueco Göran Lindahl, consideró “clara pero prematura”.

La disputa, además, conducirá a la afirmación de las asambleas como órganos en los que va a residir el poder de decisión en el sector batllista.

He aquí la explicación del seguimiento detallado que estamos haciendo de la brega.

Las organizaciones partidarias efectuaron sus elecciones internas y sus delegados empezaron a constituir las comisiones departamentales, la Comisión Nacional y la Convención..

Batlle reanudó sus giras por el país y el 14 de junio de 1920, la Convención está en condiciones de iniciar sus sesiones en la nueva etapa que comprende esta publicación.

Vamos ahora a ubicar el lugar donde se celebraban estas sesiones.

La Convención del Partido Colorado en 1910, cuando proclamó la candidatura de Batlle a la segunda presidencia, se reunía en los salones de la Sociedad Francesa.

En 1916, cuando fueron cobrando frecuencia sus reuniones, las llevaba a cabo en la sala de conciertos de la Sociedad Filarmónica “La Lira”, en la calle Paysandú entre Ciudadela y Florida. Cuando el auge del cinematógrafo, esa sala fue adaptada para esa clase de espectáculos, funcionando muchos años con el nombre de Cine “La Lira”.

Estuvo un tiempo clausurada, hasta que el impulso del Dr. Agustín Minelli, la transformó en el Teatro Odeón, que ahora lleva el nombre de Carlos Brussa.

Los debates sobre modificaciones a la Carta Orgánica, que propiciaba Batlle y eran resistidos por el Dr. Viera y sus amigos, se cumplieron ya en el Teatro Royal, donde se van a celebrar todas las reuniones a las que se refieren las actas que se publican.

Hace años fue demolido este teatro, que estaba situado en la calle Bartolomé Mitre, entre Buenos Aires y Reconquista. Ahora hay en el predio una playa de estacionamiento. Quedan en una pared al norte, las huellas del ángulo donde se adosaba el techo y en esa misma pared y en otra que da al oeste, se aprecian los huecos donde empotraban los tirantes que sostenían el piso y habilitaban espacios para los camarines.

La sala estaba destinada a espectáculos de variedades o de revistas.

Muchas veces el espectáculo comprendía números circenses, como ocurría el día que Batlle recomienda a los convencionales durante un debate apasionante, que no interrumpan sin autorización, aunque reconoce que la misma recomendación no puede hacerla a otro interruptor que hay en la ocasión, por tratarse de un irracional. El acta aclara que detrás de los telones hay un león que desde su jaula deja sentir sus rugidos.

En ciertas oportunidades, cuando las sesiones se prolongaban, las bailarinas pasaban entre los convencionales en busca de la entrada de sus camarines.

Habitualmente se sesionaba entre las 18 y las 21 horas y muchas veces el Presidente de Turno interrumpía el debate para anunciar: “El Sr. Visconti Romano reclama la sala. La

Convención pasa a cuarto intermedio hasta mañana”.

El Sr. Visconti era el empresario que durante años utilizaba el teatro para sus espectáculos.

En este teatro siguió funcionando la Convención después de la muerte de Batlle. Así ocurrió durante todo el período que siguió al 31 de marzo de 1933.

Recién en 1940, cuando debió discutirse si se utilizaba o no la oportunidad que ofrecía la ley de lemas de 23 de mayo de 1939, como se había producido la voladura del techo del Royal, la Convención volvió a los salones de la Sociedad Francesa y utilizó también, en alguna oportunidad, el Teatro Stella d’Italia.

Luego se adaptó para este tipo de reuniones la actual sede de la calle Andrés Martínez Trueba.

Repitamos: cuando va a iniciarse el funcionamiento regular y frecuente de la Convención, junio de 1920, Batlle tiene sesenta y cuatro años de edad, está recorriendo el país, ha fundado otro diario y en pocos meses ha protagonizado cinco duelos.

La Asamblea le dará la oportunidad de sostener de nuevo las ideas que sobre organización permanente de los partidos políticos expusiera desde principios de la década del noventa en “El Día”. En esos artículos se desenvolvió una verdadera teoría de los partidos políticos como órganos necesarios de la democracia.

En los conceptos que entonces expuso, está implícito el apotegma que décadas más tarde formulará Hans Kelsen: “La Democracia se identifica con el estado de partidos”.

Batlle dirá en uno de los debates de la Convención, que la democracia es representativa por necesidad, pero que en todas las oportunidades posibles debe ser acercada a la fórmula ideal, que continuaba siendo la democracia directa.

El órgano superior del Partido, la Convención, al tener numerosos miembros, aseguraba la influencia popular en sus decisiones.

La Convención en el período comprendido por estos documentos, tuvo siempre más de mil quinientos miembros. Rara vez se reunía con un número próximo a la totalidad de sus integrantes, pero participaban siempre cientos de delegados y los debates eran seguidos por barras que ocupaban las galerías hasta llenarlas totalmente en muchas oportunidades.

Las versiones de los debates, que en alto porcentaje eran taquigráficas, se publicaban en “El Día” y “El Ideal” y más tarde también en hojas sueltas que con el título Partido Colorado, se imprimían en la Imprenta Nacional Colorada, fundada por Batlle, que luego de su muerte se transformó en la empresa “Talleres Gráficos Sur”, ubicada en Juan Carlos Gómez y Camacuá.

En ciertas oportunidades, la decisión final se adoptaba en una votación por cédulas, que era seguida con curiosidad expectante por numerosos partidarios a veces durante todo el día.

En muchas de las actas el lector encontrará datos históricos de alto interés. Así en una de las primeras sesiones, podrá leer la discusión del art. 5º de la Carta Orgánica. Si repara un poco, advertirá que se considera una fórmula presentada por el Dr. Máximo Halty, para la distribución proporcional de los cargos. Advertirá entonces que casi textualmente está el sistema organizado por la llamada Ley Complementaria de la de Elecciones de 22 de octubre de 1925. La síntesis de los sistemas Hare y d’Hondt que consagra dicha ley, estaba poco menos que a la letra en la Carta Orgánica sancionada en 1920.

La forma como Batlle concibió el funcionamiento de este órgano partidario, pone de relieve su confianza en la razón humana, que caracterizó sus posiciones filosóficas defendidas hasta con ardor en sus años mozos.

Su seguridad de que por el camino de la razón podía llegarse a las soluciones consideradas como más difíciles, queda de relieve en esta anécdota que nos relatara César Batlle Pacheco.

Al salir de Piedras Blancas, rumbo a la Convención, Batlle confió a su hijo que pensaba hablar en esa sesión de la posibilidad de admitir un riverista como candidato a la Presidencia de la República, en la elección de 1926, que se acercaba. Le habló de dos nombres como posibles candidatos: los doctores Juan Andrés Cachón y Juan Campisteguy. Sostenía que con cualquiera de los dos, el partido no tendría dificultades mayores. Más tarde, por una información que tuvo sobre la salud del Dr. Cachón, se inclinó decididamente por el Dr. Campisteguy.

En el debate, Batlle hizo la insinuación que se había propuesto. Los convencionales la recibieron con un silencio significativo, que para César demostraba su tremendo desconcierto.

De regreso a su casa Batlle preguntó a su hijo sobre la impresión que había recogido. “Espantosa, papá”, fue la contestación de César. “Sin embargo yo estoy conforme”, dijo Batlle. Y agregó: “Escucharon el razonamiento y ahora hay que esperar que pensándolo, lo acepten”.

La Convención fue una innovación en las prácticas políticas del país. Gustavo Gallinal, adversario de las ideas de Batlle, dejó en uno de sus libros, el siguiente juicio sobre el funcionamiento de estas asambleas: “Batlle gustaba concurrir al seno de las bullangueras asambleas partidarias. Razonador y tenaz, discutía de igual a igual con el menor de sus secuaces. Los platillos, claro está, caían al final del lado del que Batlle arrojaba su opinión incontrastable. Aquellas convenciones, ruidosas, escandalosas a veces, pero vivientes, fueron una novedad en la organización de nuestros partidos; fueron acremente zaheridas; pero todos los partidos que no han perdido su “elán” se han visto obligados sucesivamente a crear asambleas primarias que sean escuelas de civismo y órganos activos de la soberanía partidaria”

Renán Rodríguez

<<Portada>> << Indice cronológico>>