JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ
150 AÑOS DE VIDA
21 de mayo de 1856 - 21 de mayo de 2006

Anotaciones para una cronología de su vida y su obra
Alba Cassina de Nogara

EL QUEBRACHO. EL DIA-1º EPOCA

1886

MARZO 1º- Electo Vidal para la Presidencia de la República confirió a Santos el mando en Jefe de todas las fuerzas de la República y bajo la única dependencia del Presidente y no del Estado Mayor o Ministerio de Guerra. (La revolución de El Quebracho encontró a Santos en ese puesto).

Batlle decide abandonar momentáneamente la lucha periodística para participar de la última alternativa viable para desplazar al régimen: la rebelión armada.

La revolución se preparaba desde comités y clubes que funcionaban en forma clandestina destacándose la Asociación Revolucionaria a la que concurría Batlle cuando terminaba su actividad en "La Razón". Entre los que compartían con él estos preparativos se encontraban Teófilo D. Gil, Camilo Williams, Anacleto Dufort y Alvarez, Luis Batlle y Ordóñez, Alejo Idiartegaray.

Cuando los trabajos estuvieron adelantados, se trasladaron a Buenos Aires donde actuaba la Junta Revolucionaria que presidía Don Lorenzo Batlle e integrada además por José M. Arredondo y Enrique Castro. Se alojaron en un local de la calle Palermo donde prosiguió la preparación militar. Luego se trasladaron a un galpón de la calle Paraguay Nº 508, propiedad del entonces presidente del Senado de la República Argentina Don Bernardo Irigoyen. Al frente del movimiento fue puesto el general José Arredondo. Batlle con el grado de Capitán comandó la primera compañía del Batallón A "Universitario". El ejército se trasladó al puerto La Paz en la Provincia de Entre Ríos, cruzó el Rió Uruguay y el 28 de Marzo desembarcó en Guaviyú (departamento de Paysandú).

El primer enfrentamiento se produjo el día 30, fue favorable a los revolucionarios pero al día siguiente, el 31 de Marzo, en las márgenes del arroyo Quebracho fueron derrotados por el ejercito al mando del General Máximo Tajes; luchando en retirada, llegaron hasta las Puntas de Soto donde se rindieron a discreción. Las vidas de los revolucionarios fueron respetadas, pero muchos jóvenes habían caído para siempre: entre ellos, Napoleón y Teófilo D. Gil, Juan A. Magariños Veira...

Los revolucionarios prisioneros de la jornada del Quebracho fueron alojados en el cuartel del 5º de Cazadores, después de haber sido conducidos en vapor de Salto a Montevideo.

ABRIL 2- Telegrama desde Paysandú de Luis y José Batlle y Ordóñez a su padre Lorenzo dándole cuenta del fracaso de la revolución (del Quebracho). (Carpeta 104).

Terminada la revolución, Santos renunció al cargo y se incorporó al Senado en representación del Departamento de Flores, creado por Ley Nº 1854 del 30 de diciembre de 1885. De inmediato, Javier Laviña, que ejercía la Presidencia del Senado, renunció para que la ocupara Santos, expresando: “tengo la firme convicción de que nadie mejor que él puede ocupar el puesto a que fui elevado por el voto de mis colegas”

MAYO 24- Renuncia de Vidal y la Asamblea resuelve que Santos, como Presidente del Senado, pasara a desempeñar interinamente la Presidencia de la República. (Acevedo, Tomo IV, pág. 272). Se consumó así la maniobra política que tenía por finalidad que Santos llegara al poder sorteando la prohibición constitucional de la reelección inmediata.

JUNIO 16- Al establecerse nuevamente en Montevideo, Batlle volvió al periodismo de combate para fustigar implacablemente la tiranía desde su propio diario "El Día" cuyo primer número apareció el 16 de Junio de 1886. Su primer editorial es un claro anuncio de lo que será su prédica...”. No creemos nosotros que a una revolución caída deba suceder largo período de abatimiento, ni creemos que la política pueda exigir de vez en cuando altos o treguas en la lucha por la justicia: - así se explica nuestra aparición en el estadio de la prensa... al día siguiente de la derrota.

El trabajo un instante interrumpido, debe recomenzarse; la propaganda, palabra de orden, fuerza ideal que disciplina a las agrupaciones políticas, debe convocar a los elementos sanos y señalarles el nuevo camino... Siempre hay un camino bueno para los hombres de buena y fuerte voluntad. “...Nuestra bandera es, pues, una bandera de colores bien definidos, de oposición desembozada y sistemática a la corrupción gubernamental desembozada y sistemática, de lucha ardiente y sin tregua para obtener la reconstitución legal de la República...".

(Circulaban entonces: 21 diarios y 40 publicaciones periódicas y en conjunto totalizaban un tiraje de 30.000 ejemplares)

JULIO 1- "El Día" no cesa de atacar de frente al régimen y personalmente a Santos. En este número publica un recio artículo bajo el título: “A los calumniadores de La Situación” del que transcribimos algunos párrafos. “La Situación, ese diario pasquín, donde algunos desgraciados depositan diariamente lo menos bajo que encuentran en su pensamiento, ha tenido la osadía de llamar ladrones al Coronel Galeano y al Mayor don Bernardo Berro.

Al hacer tal inculpación el desgraciado que fue bastante cínico para formularla, sabía que mentía, sabía que calumniaba ....Sepa La Situación, ese diario pasquín, puesto que un hombre sin carácter ni responsabilidad moral está muy lejos de ser un hombre, sepa que su elogio degrada y humilla a quien lo recibe, al par que levanta y enorgullece su censura venal.

Sepa La Situación que esos revolucionarios a quienes insulta llamándolos honrados, se hacen todos y cada uno de ellos solidarios de la conducta del Coronel Galeano y del Mayor don Bernardo Berro, y aspiran por tanto a la honra de ser también insultados.

Si el diario calumniador ensalzara al Coronel Galeano y al Mayor Berro; si se afanara por prestigiar sus nombres con la aureola de la honradez: si no hablara de ellos sin genuflexiones y melopeas,...entonces sí que la reputación de aquellos jefes podría ponerse en duda.

Pero el diario calumniador los denigra... ¿Es posible mayor elogio? ... es posible mejor defensa? ... ¿hay medio de llevar su honorabilidad a más altura? ... ¿hay medio de recompensarlos más eficazmente al respeto y a la consideración pública?

No son ladrones, señores de La Situación, los hombres que, como Galeano y Berro emplean los dineros públicos en las necesidades públicas y saben rendir de ellos estricta cuenta.

Son ladrones públicos señores de La situación, los jueces conculcadores de la ley, que no teniendo de jueces más que el nombre, comercian con la justicia, pronunciando sus fallos bajo el dictado del mejor postor, con cínico y escarnio de la dignidad humana y de la moral.

Son ladrones públicos, señores de La Situación aquellos soi disant legisladores que sin haber recibido mandato alguno del pueblo, dictan leyes en su nombre, le imponen gravosas contribuciones y se asignan crecidas mesadas a si mismos.

Son ladrones públicos señores de La Situación los administradores impuestos al pueblo, que habiendo asaltado los puestos públicos sin fortuna hereditaria ni adquirida, improvisan capitales inmensos, edifican fastuosas viviendas y derrochan el dinero con escándalo solo comparable al escándalo con que al mismo tiempo se vacían las arcas del Estado...”.

JULIO 9- Batlle publica un artículo bajo el título “Lujo y Miseria”, que comienza así: "Don Máximo Santos vive en la opulencia. Aunque jamás ha figurado como industrial ni como comerciante, ni se sabe que haya recibido herencia ni legado alguno, no obstante, ha administrado durante largos años los dineros del pueblo, y es rico, poderoso, con una fortuna a lo Creso, que sabe ostentar a lo Nabab.

Su palacio es un portento de fausto, su estancia pasma de admiración, posee valiosas propiedades en la República y fuera de ella y sus carruajes se cuentan por docenas en espléndidas caballerizas.

El dinero corre por sus manos como abundoso río; remunera regiamente a sus servidores; enriquece a sus amigos y tira el oro casi a la marchanta, con la pródiga indiferencia del que no sabe lo que vale.

El origen de la fortuna es un misterio, como es también un misterio el destino que se da a las riquezas del pueblo...

Entre tanto el pueblo sufre.

Sus hijos, faltos de trabajo por la malversación de los capitales, son acusados de vagancia y encerrados en cuarteles cárceles, donde la disciplina los convierte en máquinas inconscientes al servicio de aquellos mismos que los acusan. ...

Hasta en el Hospital de Caridad de Montevideo, monumento elevado por los corazones piadosos para alivio de los dolores más apremiantes, los desvalidos se ven acosados por la miseria y se evapora la renta especialmente creada para ese establecimiento.

Si no se respetan ya las rentas del Hospital de Caridad,- ¿qué se respetará en adelante? Si el pan destinado a los enfermos, absolutamente incapaces de proporcionárselo es afanosamente devorado por la gula situacionista -, ¿qué podría tenerse por seguro?”

JULIO 10- Batlle continúa en el tema: la fortuna de Santos y sus paniaguados: " ¿no serán jirones de esas rentas públicas que desaparecen, de ese pueblo inclinado al trabajo y que siempre empobrece?"

JULIO 15- Uno de los diarios de Santos, "La Nación", respondiendo a la campaña periodística de Batlle, escribe esto: "La propaganda de la canalla de "El Día" les puede costar cara, porque no siempre se está con el ánimo de soportarla".

JULIO 16- Batlle responde al claro anuncio de "La Nación" con estas simples palabras: "Estamos notificados". Y continúa arremetiendo contra el régimen y contra Santos.

En este ejercicio, ya el gobierno de Santos terminaría con un déficit de más de 13 millones de pesos. Además, debe contarse la larga serie de concesiones otorgadas a la banca y el empresismo extranjero.

JULIO 17- Batlle fue detenido junto a otros periodistas por haber reproducido un artículo de "El Diario" de Buenos Aires en que se atacaba al Duque de Licignano, Ministro Plenipotenciario de Italia, por su vituperable actitud frente a las torturas que el gobierno de Santos había sometido a los ciudadanos italianos Volpe y Patrone acusados de complicidad en el asesinato del dependiente de una casa de cambio asaltada y robada en 1882.

Batlle fue encarcelado junto a otros periodistas que también habían reproducido aquel artículo y fue el último en recobrar su libertad el 24 de Julio.

En uno de los artículos publicados en “La France”, traducido para El Día, bajo el título “Mis prisiones”, su autor, Charles Garet describe a varios presidiarios, encarcelados junto a los periodistas, entre los que se encontraba Carbajal al que ... “lo he oído sostener discusiones filosóficas con el señor Batlle y el señor Durá y no me ha extraviado poco su prontitud y facilidad de réplica”... (El joven Batlle – Documentos... Tomo I, pág. 82)

JULIO 19- Se publica el siguiente anuncio: “La redacción de El Día”.

“Como es de pública notoriedad el redactor de El Día ha sido preso.

Eso no obstará a que este diario siga su propaganda, con igual altura y con los mismos bríos.

Si a los que recogen hoy la pluma del periodista preso, les toca seguir el mismo camino, habrá otros compañeros que a su vez la recojan para continuar una propaganda que solo tendrá término cuando nos sofoquen completamente”.

JULIO 28- Una minoría "parlamentaria" se separa del santismo. Había pretendido levantar la candidatura presidencial del general Luis E. Pérez. Santos consideró que aquello significaba una insubordinación intolerable. Dicha minoría y su candidato terminan refugiándose en la Legación de Francia. Desde allí escriben un manifiesto que sólo Batlle se atreve a publicar. Y aparece en "El Día".

JULIO 29- De un artículo titulado “La prensa de oposición”, transcribimos algunos párrafos:

“En todas partes y en todas las épocas, la prensa de oposición ha sido considerada como una potencia, como un cuarto poder para la opinión pública.

Entre nosotros, la prensa de oposición, representa más que eso, mucho más. En el momento presente representa el sumo poder en su majestad moral; representa el anhelo patriótico de todo un pueblo,- representa la única garantía del honor nacional,- representa la historia del presente, el proceso de la época,- el guardián celoso de la salud pública y la única barrera que contiene, hasta donde es posible, el flagelo del vicio que predomina en las alturas.

Ha sido y es el cordón sanitario de las conciencias; el encargado de castigar moralmente a los réprobos y a los traidores y a los conculcadores y a los usurpadores y a los salteadores, quemándoles la frente con el hierro ardiendo que señala a los grandes pecadores.

Ha sido el encargado de hacer notar el dolor, la miseria, la vergüenza y el hambre de un pueblo cautivo...

Sin la prensa de oposición, el mal que vive circunscrito a una pequeña parte de este organismo social, se hubiera extendido hasta sus extremidades llevando el germen gangrenoso del vicio...

Sin ella, a estas horas, la República sería un ejemplo de ignominia y término de comparación para establecer paralelo con los pueblos bajos...

Y porque el pueblo le da vida, y porque el pueblo se inspira en ella, es por eso, que entre nosotros, no es solo un poder, sino, que en la actualidad, es el único poder de este pueblo: su única omnipotencia”.

AGOSTO 17- Atentado contra Santos perpetrado por el Teniente Gregorio S. Ortiz en momentos en que aquel concurría al teatro Cibils. De inmediato se acusó a Batlle de haber instigado el hecho y fue el primero de los detenidos, siendo el último en recuperar su libertad.

Batlle publicó el 30 de Diciembre de 1921 un artículo aclaratorio sobre los acontecimientos de aquel día y transcribió la carta que le había enviado Ortiz, que luego del atentado se suicidó. En esa carta declaraba que no tenía el honor de conocer a Batlle personalmente y su publicación en aquel momento hubiera sido suficiente para demostrar que Batlle no había sido cómplice en el atentado. Pero no publicó esa carta por una razón de dignidad, para no presentar excusas al tirano al que con tanto ardor combatía. El 25 de Agosto recuperó, el último, su libertad.

SETIEMBRE 2- Ingresan a la redacción de "El Día" para secundar a Batlle Don Juan Pedro Castro, Juan Campisteguy, Mateo Magariños Veira.

SETIEMBRE 9- El odio de Santos hacia Batlle lo lleva a propiciar un intento para asesinarlo, episodio que se conoce con el nombre de "Incidente de Muelas" (quien era el encargado del homicidio) y relatado posteriormente por dos testigos presenciales, el Sr. Mateo Magariños Veira y el Dr. Juan Campisteguy, en "El Día" 3 de enero de 1922.

"El accidente con Muelas se produjo así: salimos con Batlle de la imprenta de "El Día", y, como de costumbre, tomamos por la calle Sarandí dirigiéndonos hacia la Plaza Independencia. (El señor Batlle recuerda la presencia también del doctor Campisteguy en esos momentos).

Estaríamos a la altura de la calle Ciudadela, cuando al darme vuelta ví que venía Muelas caminando en nuestra misma dirección con paso apurado, de modo que nos alcanzaría fatalmente. Se lo advertí entonces a Batlle, pero diciéndole al mismo tiempo que no le hiciera caso, que lo dejara pasar, pues lo que quería era provocarlo. Pero Muelas caminaba en dirección recta hacia nosotros alcanzándonos y entonces Batlle, sacando un revólver se lo puso en el pecho llamándolo: bandido. Muelas no hizo un solo gesto y continuó su marcha a paso apresurado diciendo: "No sean bobos, no me comprometan".

Al llegar a la calle Andes encontró Muelas a mi hermano, Pedro Avila Veira, y le dijo: "Decile al grandote que yo no lo voy a matar por la espalda, que se cuide mucho de Ortiz". Batlle y yo quedamos en la plaza, agregándosenos inmediatamente un numeroso grupo de amigos, que comentó el hecho". ("Batlle y el Batllismo, pág. 50)

OCTUBRE- La campaña contra los diarios independientes recrudeció en el transcurso del mes de octubre. Un grupo de militares que asumía la defensa del General Santos desde las columnas de "La Situación" expresaban: "Si no cambian de tono, habrá que proceder al linchamiento de sus redactores atento a que no hay ni leyes ni juicios que los castiguen”.

Batlle, que era el más amenazado por la mazorca tuvo tiempo de emigrar a Buenos Aires. Pero Don Emilio Lecocq, director de "La Tribuna" fue alcanzado por los sicarios que lo golpearon en la calle a golpes de garrote y lo dejaron sin sentido; el diario santista dijo que se trataba de "unos" carpinteros catalanes a quienes Lecocq debía una cuenta. (Acevedo, Tomo IV, pág. 280).

OCTUBRE 7- Batlle pensó que la única salida posible era por un nuevo movimiento revolucionario. Emigró a Buenos Aires y se integró al comité presidido por don Tomás Gomensoro. Se trasladó después a Uruguayana para actuar como secretario del coronel Galeano que era el encargado de iniciar la revolución. Ante una anotación en el libro “Batlle y el Batllismo”, págs. 85 y 86 en la que los autores expresan que Batlle preparaba otra revolución desde el Brasil, hizo la siguiente corrección: “Yo no preparaba esa revolución. La encontré preparada en Buenos Aires. No sé que resultado habría podido dar. Bullían en ella las ambiciones, todos eran candidatos a la presidencia. Se me pidió que acompañara al coronel Galeano, que habría sido probablemente el jefe del movimiento, para moderarlo. Y no había medio de convencerlo de que no debía fusilar a los que se le resistieran. El coronel Galeano aspiraba también a la presidencia. A mi me parecía cada vez más obscuro e inaceptable el papel que se me había dado en el movimiento que parecía que iba a producirse”.

OCTUBRE 9- “El Diario”, de Buenos Aires, le hizo un reportaje a Batlle que se transcribe en la obra “El joven Batlle- Documentos para el estudio de su vida y de su obra”, págs. 137 a 141, bajo el título “Un perseguido de Santos. El Sr. José Batlle y Ordóñez”. En ese interesante artículo al interrogarlo sobre el conocido incidente en la calle, al que ya nos referimos, sobre su encuentro con el sargento mayor Octavio Muelas, expresa al final: “Cuando volví el rostro, ya Muelas se encontraba a algunos metros de distancia y seguía caminando como si no me hubiera visto. Guardé el revólver, me acerqué a Magariños,- quien había intentado impedir allí todo lance- y no pude reprimir algún comentario sobre el extraño proceder de aquel adversario oficioso, que después de insultarme por la prensa, intentaba aconsejarme amistosamente en la calle.

- Y a qué atribuye V. esa conducta?

- Esto, y algo más que he sabido después, me confirma en lo que creí desde el principio: aquel hombre, así como sus compañeros Arellano y Ortiz, habían recibido orden de cometer un crimen, y aunque no podían rechazarla, porque venía de muy alto, tendrían también ciertos escrúpulos por cumplirla”.

La situación política, la angustiosa situación del erario público y una crisis ministerial producida por el intento de amordazar la prensa mediante una nueva ley de imprenta, impulsa a Santos a ofrecer como salida los ministerios a los Dres. José Pedro Ramírez, Juan Carlos Blanco y Aureliano Rodríguez Larreta. Estos aceptan bajo severas condiciones y el 4 de noviembre de 1886 quedó integrado el ministerio llamado de la "conciliación", con las personalidades mencionadas.

NOVIEMBRE 4- Ministerio de la Conciliación.

José Pedro Ramírez, Ministro de Gobierno; Juan C. Blanco, Ministro de Relaciones Exteriores; Aureliano Rodríguez Larreta, Ministro de Instrucción Pública; Antonio María Márquez, Ministro de Hacienda; Máximo Tajes, Ministro de Guerra.

NOVIEMBRE 18- Renuncia el general Santos. El general don Máximo Tajes es designado Presidente.

NOVIEMBRE 19- Batlle regresa a Montevideo.

NOVIEMBRE 22- Artículo “Mis ideas”. Transcribiremos algunos párrafos, pudiéndose remitir el lector a las págs. 144 a 147 del libro “El joven Batlle. Documentos...”.

“Muchos de mis amigos y la mayor parte de mis compañeros de redacción de EL DÍA, creyeron cuando tuvieron lugar los sucesos del 4 de noviembre, que yo sería opositor al Ministerio creado con aquella fecha. Debo aclarar que estaban equivocados. Cuando D. Andrés Rivas se encargó de la cartera de Gobierno de la administración de Vidal en 1881, yo acepté su conducta, contra la opinión entonces predominante y tuve ocasión de manifestar públicamente mis ideas en una controversia que sostuve algún tiempo después con el Dr. don Alberto Palomeque.

Cuando el General D. Luis E. Pérez tomó recientemente la misma cartera de Gobierno de la administración de Santos, yo respeté igualmente la pureza de su intención y solo permití que fuera atacado por EL DÍA, después que ligó su nombre a una serie de actos, sobre cada uno de los cuales debería haber formulado inquebrantable protesta.

El conflicto entre Santos y la minoría de la Cámara situacionista me dio nueva ocasión de probar mi transigencia con las actitudes y los móviles honestos aun en los casos en que ellos aparecieron en el seno mismo del Santismo. EL DIA se puso entonces al servicio de la minoría disidente, publicó su manifiesto y hubiera asumido una actitud más favorable a esa minoría si ella se hubiera decidido por permanecer en el país.

¿Cómo podría yo, dados estos antecedentes hacer oposición al ministerio del 4 de noviembre?

No me era posible dudar de la bondad de sus intenciones, ni desconocer que se inauguraba bajo auspicios incomparablemente más ventajosos que los anteriores p ara obtener éxito. ...

Pero el movimiento iniciado bajo tan halagadores auspicios no tardó en desencarrilar de las vías de dignidad cívica y prudente reserva en que debía haberse conservado. Turbas extraviadas asediaron el fastuoso palacio de Máximo Santos, y sin que el lujo que allí desborda e insulta entibiara el desatento entusiasmo que les dominaba, tributándole víctores y aplausos como jamás halagaron los oídos de los mejores gobernantes de esta República. Pensaban tal vez que con zalamerías de este género se cambian los gobiernos, o sus intenciones, y no recordaban que estos son medios de acción femeninos indignos de un pueblo que se respeta. ...

Lo que tales aplausos influyeron sobre el corazón de Santos, y el aprecio que de ellos hizo, puede adivinarse por la naturaleza de las medidas gubernativas que puso en práctica al día siguiente de haberlos recibido. En materia económica el presupuesto fue considerablemente aumentado con el derroche de más de mil nuevos grados militares, y la moral recibió nueva y grande ofensa con el agradecimiento a Carámbula, por nota, de los servicios prestados como Jefe Político de la Colonia, y su ascensión a un empleo más general y elevado.

El nuevo ministerio compartió la responsabilidad de estos actos y fue rudo el golpe que recibió su prestigio y la confianza que en él se había depositado. Yo no dudé de la generosa intención de los correligionarios que lo componían, pero vi que se adoptaba una política de habilidades y contemplaciones, en vez de la política de altiva fuerza moral e intransigente imposición de nuestros ideales, en que las cartas del Dr. Ramírez me había dado derecho a creer, y esperé con ansiedad que por un movimiento de fuerte reacción a lo que ya se había hecho, se recuperase el terreno perdido. Felizmente, para el país, los acontecimientos trajeron más de lo que se esperaba. Santos, imposibilitado por sus dolencias para continuar en el gobierno, según él lo ha manifestado, o tal vez por grandes y desconocidas dificultades, nacidas en el seno del situacionismo, según yo lo supongo, abandonó inesperadamente el mando y fue sustituído el mismo día por el General Tajes, que constituyó inmediatamente el mismo ministerio...”.

NOVIEMBRE 30- El general Santos se embarca para Europa en el navío inglés "North América". Batlle lo despide desde "El Día" en un memorable editorial, del que transcribiremos algunos párrafos:

“...Ayer lo hemos visto partir para el extranjero. Los buques de guerra nacionales y la fortaleza del Puerto le han hecho salvas: el ejército lo ha escoltado hasta el embarcadero arrojando frescas flores sobre su camino; pero el pueblo lo ha despedido con el sombrero encasquetado y la rechifla en los labios.

...¡Triste fin de las grandezas humanas edificadas sobre cimientos de crímenes y bajezas! Allá va, al Viejo Mundo, con una fortuna colosal; rodeado de todas las comodidades que puede crear el más refinado sibaritismo en la época actual; pero va precedido de un renombre de infamia, seguido por las maldiciones de sus conciudadanos, y llevando en el rostro y en el corazón las dolorosas huellas de sus prolongados desórdenes.

¡Adiós!

Al ver como se aleja la nave de las playas, despierta el país, como de una lúgubre pesadilla.

Que el Gobierno que ayer ha recobrado su independencia, encarrile a la República en vías de orden y de progreso.

Harto lo necesita!”

El antiguo y neo-oficialismo acompañan a Santos hasta el embarcadero. Los soldados adornan sus fusiles con bonitos ramitos de flores. Santos deja en Montevideo el 5º de Cazadores que es su baluarte y una junta de jefes en cuya adhesión confía.

DICIEMBRE 1º- La prensa santista reacciona contra el artículo de Batlle despidiendo a Santos. Los jefes militares de la junta extraoficial publican declaraciones violentísimas.

DICIEMBRE 2- El Ministerio de la Conciliación exige del presidente Tajes una sanción contra los jefes santistas. El general Tajes disuelve el famoso 5º de Cazadores.

DICIEMBRE 3- "El Día" publicaba la réplica a la protesta de los jefes santistas, una de cuyas frases decía: "Una de las condiciones expresas y terminantes del convenio celebrado entre el actual Ministerio y Santos, fue la de que la absoluta libertad de imprenta sería respetada. Haciendo uso de este derecho, llamó "El Día" en uno de sus editoriales, ladrón y asesino a Máximo Santos, seguro de que no decía más que una verdad de todos conocida, y pronto a dejarla constatada, ante los tribunales de la República, si se llamaba ante los tribunales a su redactor, en vez de conducirlo directamente a la cárcel".

En la pág. 52 de Batlle y el Batllismo, 2ª.ed. se transcribe lo anotado por Batlle en la primera edición: "Mi única contestación a esta actitud de los jefes debió ser la publicación permanente del artículo "Adiós" y ordené que se hiciera; pero no pude resistir a la súplica de mi anciano padre, que se presentó en la imprenta y me pidió con lágrimas en los ojos que no lo continuara publicando"

DICIEMBRE 13- Ante la presencia de los remanecientes del santismo, Batlle pugna por la formación de una agrupación política que congregue bajo su bandera la auténtica ciudadanía del país. Es lo que sostuvo en el primer número de "El Día" y a través de la intensa campaña realizada. Formula las bases para emprender los primeros trabajos de organización. Batlle quiere preparar al pueblo para la decisiva lucha por sus derechos. En el artículo publicado en la fecha anotada bajo el título “Sin divisas”, luego de hacer una apreciación sobre las colectividades políticas existentes expresa: “Conviene pues, levantar otra bandera. Y esa bandera solo puede ser la de la patria, en este momento histórico en que, debido a la sencillez del problema, la totalidad de los hombres de buena voluntad va movida por idénticos propósitos.

A su sombra pueden cobijarse todas las colectividades políticas sin claudicaciones de ningún género, y abandonar, por un momento siquiera, las antiguas enseñas de las dolorosas divisiones del pueblo Oriental...”.

DICIEMBRE 21- Renuncia el Ministerio de la Conciliación. (Ver Acevedo Tomo IV, pág. 381)

DICIEMBRE 23- Artículo “Los acontecimientos”. “El ministerio que inició el movimiento de evolución política ha caído; pero ha caído revelando al pueblo y al Gobierno una confabulación tramada por Santos para perpetuar su arbitraria influencia en el poder, y arrastrando en su caída a los conspiradores, que se han derribado de sus altas posiciones, sin perturbar el orden público. ...

Y en efecto. La influencia de Santos está completamente quebrada. Hoy puede asegurarse, sin temer incurrir en error, que don Máximo Tajes manda efectivamente...

Don Máximo Tajes, manda, pues, actualmente, y no es poco, de seguro, lo que debe a la popularidad y patriotismo del Ministerio saliente. Así, el tono de su carta al doctor Ramírez es atento y hasta casi amistoso, y el Ministerio cuyo nombramiento se anuncia parece haberse elegido con la sana y sincera intención de continuar la política iniciada…”.

DICIEMBRE 31- Batlle comprendió que no era posible aguardar de los partidos tradicionales una acción fecunda, puesto que la tiranía había anulado los sentimientos partidarios. Hubo opositores y situacionistas. Nada más. En esos momentos de crisis de la libertad, no hay blancos ni colorados. Hay los que están con el tirano y los que están contra él, así lo expresan los autores de Batlle y el Batllismo. Por eso, frente a estas perspectivas, Batlle pudo escribir "que los partidos tradicionales tocaban a su ocaso".

 

1887

ENERO 15- Se anuncia el regreso del general Santos. La opinión pública se agita. Batlle denuncia lo que este regreso significa. Hay rumores de conspiración a favor del que llega y para deponer al que está. Pero el que está procede a la prisión de algunos jefes del santismo.

ENERO 27- A pedido del Presidente Tajes la Asamblea General aprueba una ley por la que se impide el desembarco y se decreta el alejamiento definitivo del país del general Santos.

(Recrudece la epidemia del cólera. Brilla en los cielos australes el Cometa de Halley.)

FEBRERO 1º- Empiezan a notarse síntomas de declinación de los valores uruguayos en Londres. No bien el Presidente Tajes quiere restablecer en el país las normas institucionales, y aboliendo las oligarquías interiores, choca con los agentes financieros que no habían hostilizado a Santos. Los órganos financieros de Europa anuncian que el gobierno de Tajes no podrá hacer frente a sus compromisos. Afirman que ni siquiera podrá pagar los cupones del primer trimestre. Se atribuyen éstas y otras manifestaciones al ex ministro Pallgrave.

FEBRERO 2- Se sabe ya que el general Santos y su comitiva se han embarcado en el navío italiano "Mateo Bruzzo". Montevideo está viviendo horas de confusión y de alarma. Son aprehendidos algunos agentes del santismo. El Ministro del Interior, Don Julio Herrera y Obes adopta todas las medidas del caso para el cumplimiento de la ley que aleja al general Santos del territorio.

FEBRERO 3- Una nueva complicación en puerta. Se sabe, y "El Día" recoge el rumor, que el ex tirano Don Lorenzo Latorre ha pensado trasladarse a Montevideo. El gobierno, una vez llegado Latorre, le impondrá también el alejamiento del país.

FEBRERO 10- Va a llegar el "Mateo Bruzzo". Salen a patrullar el río dos cañoneras y un remolcador para impedir que la nave llegue al puerto. Cada una de ellas lleva una dotación de 25 hombres. En la cañonera General Artigas va el coronel Olave que le impondrá a Santos la ley de alejamiento.

FEBRERO 11- Llega el "Mateo Bruzzo" que trae al general Santos. Ante la intimación de las cañoneras, el navío se detiene en la Isla de Flores. Santos es notificado de la ley de alejamiento. Santos se niega a trasladarse a una de las cañoneras uruguayas. Se permite el desembarco de algunos de sus acompañantes y familiares.

FEBRERO 14- A bordo del transatlántico "Masklyne" el general Santos sigue viaje hacia Río de Janeiro.

FEBRERO 19- Llega a la Ilha Grande, donde los pasajeros deben hacer cuarentena, el General Santos, sus familiares, sus servidores, su secretario A. Carralón de la Rúa y el Dr. Gabriel Honoré. Terminada la cuarentena el general Santos se radica en Petrópolis. Quintino Bocayuva publica en "O País", violento estudio de la acción gubernamental de Santos.

MARZO 9- El partido accidental en cuya creación pensó Batlle un instante, no ha surgido, y entonces emprende resueltamente la tarea de reorganizar y reconstruir el Partido Colorado. "El Día" ha pugnado en los últimos tiempos por que se formara una agrupación de circunstancias entre los elementos de los tres partidos de la República, que aspiran a mitigar la crudeza y a destruir la ilegalidad de las luchas electorales. Esa agrupación no se ha formado. Los partidos se han organizado y el Constitucional de nueva formación se ha constituído a un lado. El pensamiento de la unión cívica momentánea, ha sido rechazado por la población nacional de la República de un modo implícito.

Esto coloca a cada uno de los ciudadanos orientales en la alternativa de unir sus fuerzas a la fuerza de una de las agrupaciones constituídas o de permanecer completamente aislado en el trabajo de la reconstitución nacional.

Ahí están: debe elegirse: el partido constitucional, el blanco y el colorado. Batlle quiere darle al Partido Colorado una organización auténticamente popular para realizar la gran obra de libertad, de justicia, de trabajo que el país necesita. Quiere mantener intactas las glorias de su tradición libertadora y prepararlo para las jornadas democráticas que su credo invoca.

La idea de una gran agrupación nacional no ha sido posible. Los otros partidos han empezado su propia labor. El Constitucional no es sino el baluarte del conservadorismo. El Blanco es el adversario de todas las épocas.

Batlle explicará en un discurso pronunciado en San Carlos, el l4 de junio de 1919, los motivos por los cuales se afilió al Partido Colorado:

"Entonces, en el rincón de la familia, yo aprendí a valorar las glorias de la Defensa, las glorias de Rivera y las glorias de los que cayeron en Quinteros. Yo aprendí entonces a sentir y a pensar como pensaban los héroes de aquellas épocas, los hombres abnegados que luchaban por el bien, sin ajustar nunca su conducta a un interés inconfesable. Yo, pues, soy un colorado de tradición como vosotros, y además estoy unido al porvenir, como vosotros, por la aspiración de realizar bienes mayores".

MARZO 12- Los constitucionalistas critican a Batlle por su posición de colorado al frente de su Partido. Batlle responde en el artículo publicado bajo el título “Partido sideral ó inconsecuente”: "Vosotros los que reprocháis a EL DIA que se afilie al Partido Colorado que constituye la mitad de la República, porque en él está Muelas y otros por el estilo,- vosotros sois los mismos que victoreábais a Santos en el teatro, teatro de sus más indecentes ultrajes a nuestro pueblo, y hacíais las más estruendosas manifestaciones en su honor, porque había llamado a tres de vuestros hombres al Ministerio, haciéndoles halagadoras promesas....

Vosotros los que reprocháis a EL DIA que penetre en el seno del Partido Colorado para trabajar en la obra de su rehabilitación, vosotros sois los mismos que en los peores tiempos de Santos y cuando éste aun dominaba, os llamábais conciliadores (conciliadores con los Muelas y con los Santos), denominación que EL DIA nunca aceptó.

....sois los mismos que firmábais protestas contra este mismo diario porque había despedido a Santos como era debido para despejar sin pérdida de tiempo la incógnita de nuestra situación política, y, en un momento en que la espada del motín militar pendía sobre el pecho del periodista independiente, dabais la razón al motín contra el periodista". ...

MARZO 18- Bajo el título “Vitalidad del Partido”, Batlle escribe: “Parecía que los dos últimos lustros de sangrientas y corruptoras tiranías habían destruído la capacidad para realizar el bien del partido Colorado. La prensa lanzaba sobre él, tremendo anatema, el pueblo lo hacía responsable de los males de la patria, y los mejores partidarios se retiraban entristecidos al seno de sus hogares, o permanecían silenciosos en los puestos públicos, casi perdida ya la esperanza en lo venidero...

...No obstante ese partido tenía numerosos representantes entre los hombres que opusieron una intransigencia absoluta a los crímenes y escándalos de la tiranía; ese partido tenía en los mismos puestos públicos a muchos elementos que protestaban en silencio contra ella, y que serían, más tarde, los iniciadores de la reacción moral que se efectúa actualmente, y ese partido concurría activamente a la revolución popular del 86, con un concurso suficientemente grande para que lograra obtener la jefatura de esa revolución para su caudillo. Fracasado este movimiento, su vitalidad era bastante poderosa para preparar otro, de iniciativa exclusivamente suya, y originar así la evolución de Noviembre...

...Estas ligeras consideraciones explican la gran reacción que lleva ahora a cabo el Gobierno del General Tajes. Triunfa la influencia de los buenos elementos; y el partido colorado se prepara para dar al país, después de las tiranías que desgraciadamente han salido de su seno, un gobierno de estricta honradez administrativa y liberalismo. Esto quiere decir que su poderosa vitalidad lo salva. Pudo caer perdido tal vez para siempre, por el descrédito que arrojaron sobre su nombre las pasadas tiranías. Pero no ha caído y se presenta ahora más pujante y resuelto a recuperar el honor de su nombre haciendo feliz y grande a la República.

Los colorados en primera línea, y todos los ciudadanos que amen a su país deben concurrir a la realización de esa obra. Es una obra que salva al partido, pero que también salva al país”.

Batlle quiere sacar a la calle las masas del partido. Secundado activamente por Don Julio Herrera y Obes, la organización colorada va señalando eminentes progresos. Batlle escoge la fecha ilustre del 19 de abril para realizar la gran manifestación colorada por las calles de Montevideo en una gran expresión de civismo y esperanza.

ABRIL 14- Los diarios conservadores dirigen todos sus fuegos contra Batlle. La acción de este conductor social los saca de quicio. Para su propio mal uno de los diarios conservadores, a propósito de la manifestación anunciada y después de señalar la acción de Batlle, expresa: En esa manifestación habrá "pocas levitas y pocas galeras". Sin quererlo las fuerzas conservadoras se descubren.

ABRIL 18- Batlle, recogiendo con todo agrado la acusación exclama desde "El Día": "Han dicho algunos que en la manifestación se verán pocas levitas y pocas galeras. Es cierto: en el Partido Colorado predomina el elemento del pueblo, las clases trabajadoras...

La divisa de guerra de aquellos tiempos, se verá nuevamente mañana en las calles de Montevideo. No la llevarán los colorados en el sombrero como en los campos de batalla, pero sí en el pecho, sobre el corazón. No será ahora el símbolo de las luchas cruentas por la libertad, pero sí el símbolo de las luchas pacíficas por la misma causa.

Algunos, deseosos de ofrecer prendas de paz a los adversarios actuales, deseaban y propusieron que no se llevara divisa alguna. La intención era buena, pero el medio elegido malo. Los colorados deben hacer honor siempre a su distintivo de partido, demostrando que puede usarse en la paz como en la guerra.

Hay además otras razones de conveniencia del momento que aconsejan que nadie vaya sin distintivo a la reunión de mañana. Se sabe que se ha dicho, con razón, que en la reunión constitucional había muchos elementos extraños al partido. Se sabe que se ha dicho otro tanto de la reunión del partido Blanco. Es pues necesario evitar que eso suceda con el colorado.

¡Qué todo el que a ella concurra no pueda ser ni reprochado siquiera de blanquismo o constitucionalismo!...”.

ABRIL 19- Se realiza la gran manifestación del Partido Colorado.

ABRIL 20- Una gran bandera roja enhestada en la "torre eléctrica" de la Plaza Independencia- lugar donde la manifestación terminaba- produjo singular revuelo. Los opositores - blancos y constitucionalistas- vieron una tremenda agresión a la patria. ¡La bandera colorada más alta que la nacional!

Batlle explica en su artículo “La manifestación de ayer”: “Se trataba de una alegoría ideada por el dueño actual del trípode, que había solicitado la licencia correspondiente de la policía para embanderarlo. El trípode representaba la nave; las banderas orientales su nacionalidad, y la enseña roja, la bandera al tope. Así, en las naves capitanas, la bandera de la nacionalidad a que pertenecen va a popa y a proa, baja; y, en lo alto del palo mayor, flamea el distintivo particular de la nave, a cuya sombra se coloca el vigía que anuncia los más lejanos peligros. Lo que parecía, pues, un acto de irreverencia para con el pabellón nacional, queda reducido a una alegoría inocente.

Y solo en un momento de irreflexión podría pensarse lo contrario. ¿No iba la bandera oriental a la cabeza de la manifestación, en el centro con una guardia de honor? ¿No marchaba a la derecha la gloriosa bandera de los Treinta y Tres?. ¿No ocupaba el lado izquierdo la de la Cruzada, que se había adoptado como la bandera del Partido?

El Partido Colorado conducía además cuatro coronas que debían depositarse en la capital. Y ¿para quién era la primera de esas coronas? ¿No era acaso para el general Lavalleja, que nunca fue colorado, y que tuvo siempre grandes conexiones con el Partido Blanco? ¿No era para el iniciador de la cruzada de los Treinta y Tres?. Y ¿no se efectuaba la manifestación en honor de esa cruzada como en honor de la cruzada del general Flores?

Reasumamos: la manifestación fue un triunfo, no señado por nuestros adversarios políticos; el Presidente de la República le prestó la debida consideración, y el pabellón oriental fue, a pesar de lo que ha podido decirse en contrario, honrado y venerado”.

Este incidente es lo que se conoce en nuestra historia por el de "la bandera al tope".

Esa torre había sido construída para los primeros ensayos del servicio de alumbrado eléctrico. Acevedo, Tomo IV, pág. 386, nos informa lo siguiente: “A mediados de 1887 se realizó un importante ensayo de iluminación eléctrica en las proximidades de la Plaza Constitución por una compañía denominada “La Uruguaya” de que era iniciador el escribano don Marcelino Díaz y García y que tenía su usina en la calle Yerbal.

Poco después la Asamblea concedió a esa empresa la exención de impuesto territorial y de patentes por un plazo de 5 años. Una segunda empresa se organizó enseguida aunque sin el mismo éxito a pesar de estar ayudada por el Estado que contribuyó con más de $ 100.000 para sufragar los gastos de instalación entre los que figuraba la gran torre de hierro erigida en la Plaza Independencia que llegó a tener popularidad por “la banderita colorada al tope” que hizo flamear el Ministro de Gobierno, Dr. Julio Herrera y Obes, durante los trabajos para llegar a la Presidencia de la República. El ensayo hecho por “La Uruguaya” tuvo un éxito considerable. En 1889 la Junta Económico-Administrativa hacía constar que la ciudad de Montevideo tenía a mediados de ese año 250 manzanas con servicio de luz eléctrica”. (Acevedo, Tomo IV, pág. 474).

MAYO 2- Pasan a integrar la dirección de "El Día" don Juan Campisteguy y don Mateo Magariños Veira.

MAYO 8- Fallece el general don Lorenzo Batlle. Muere después de 47 años de servicios eminentes prestados al país. Fue 4 años Presidente de la República, 8 años Ministro de Guerra, una vez en la Defensa junto a Joaquín Suárez y otra después de la Cruzada junto a Venancio Flores. Fue Ministro de Hacienda en 1856 y tuvo la virtud de denunciar con la inmensa autoridad moral de su palabra la conducta de los prestamistas que convertían en despojos, los valores de la República. Defendió sus hijos y su casa del asalto de los mazorqueros del 82. Fue factor decisivo en la organización del Quebracho. Hizo respetar desde el gobierno, frente a la intervención extranjera, la soberanía de la República. (Del libro del Dr. Rodríguez Fabregat)

MAYO 9- Se realiza el sepelio de los restos de don Lorenzo Batlle. El gobierno rinde los honores de las armas y el pueblo los de su duelo. Forman las tropas al mando del Coronel Salvador Tajes y el Jefe de Estado Mayor Coronel Arribio. Pronuncian discursos los ciudadanos don José Pedro Ramírez, don Julio Herrera y Obes y don Fernando Torres. Con don Lorenzo Batlle desaparece uno de los más nobles representantes de la generación de la Defensa.

MAYO 10- Batlle se separa de la dirección de su diario. Quedan en ella don Juan Campisteguy y don Mateo Magariños Veira.

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